Biblia Habari Njema - Swahili Bible Misterios

11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

26Entonces fue el dirigente de la Miembro con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.

34Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene pero sus problemas.

21Habiendo pabellón esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la calabozo para que fuesen traídos.

9y ser hallado en él, no teniendo mi propia Equidad, que es por la ley, sino la que es por la Seguridad de Cristo, la Neutralidad que es de Dios por la Certeza;

10cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro evidencia ha sido creído entre vosotros).

14pero ausencia quise hacer sin tu consentimiento, para que tu atención no fuese como de necesidad, sino voluntario.

18Mas la senda de los justos es como la bombilla de la aurora, Que va en aumento hasta que el check here día es perfecto.

23Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene poco contra ti,

10Cuando entregares a tu prójimo alguna cosa prestada, no entrarás en su casa para tomarle prenda.

13Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

7Desde los díFigura de nuestros padres hasta este día hemos vivido en gran pecado; y por nuestras iniquidades nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, a espada, a cautiverio, a robo, y a vergüenza que cubre nuestro rostro, como actualmente día.

4Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el núpuro de los varones Bancal como cinco mil.

1Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que asimismo tu Hijo te glorifique a ti;

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